El GHG Protocol es el estándar más usado del mundo para medir las emisiones de gases de efecto invernadero. Cuando una empresa habla de sus emisiones de alcance 1, 2 y 3, está usando, casi siempre, el lenguaje del GHG Protocol.
Detrás de prácticamente toda huella de carbono, todo objetivo climático y todo reporting de sostenibilidad hay un marco contable común. Entenderlo es entender cómo se cuentan, de verdad, las emisiones de una organización o un producto.
Esta guía explica qué es el GHG Protocol, quién lo creó, sus estándares, los tres alcances, las categorías del alcance 3, sus principios contables y su relación con la huella de carbono y el reporting.
En breve
- El GHG Protocol (Greenhouse Gas Protocol) es el estándar internacional de referencia para contabilizar y reportar las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Lo desarrollaron el World Resources Institute (WRI) y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD).
- Define la clasificación en alcance 1, 2 y 3 que se ha convertido en universal.
- Incluye varios estándares: corporativo, alcance 3, producto y alcance 2.
- Es la base de la huella de carbono, de los objetivos SBTi y del reporting climático (incluida la norma ESRS E1).
Qué es el GHG Protocol
El GHG Protocol es un conjunto de estándares que establecen cómo medir, contabilizar y reportar las emisiones de gases de efecto invernadero de organizaciones y productos. No es una ley, sino un estándar voluntario que se ha convertido en la referencia mundial de facto.
Su gran aportación fue crear un lenguaje común. Antes de él, cada organización contaba sus emisiones a su manera, lo que hacía imposible comparar. El GHG Protocol fijó reglas claras (qué incluir, cómo clasificar, cómo reportar) que hoy usan empresas, gobiernos y otros estándares en todo el mundo.
Quién lo creó
El GHG Protocol nació a finales de los años noventa de una colaboración entre el World Resources Institute (WRI), una organización de investigación ambiental, y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), una asociación empresarial internacional.
Esta doble autoría, científica y empresarial, explica su éxito: combina rigor metodológico con aplicabilidad práctica para las empresas. Desde entonces, sus estándares se han actualizado y ampliado, y son la base sobre la que se han construido muchas normas posteriores, incluidas las ISO de gases de efecto invernadero.
Los estándares del GHG Protocol
El GHG Protocol no es un único documento, sino una familia de estándares complementarios.
El Corporate Standard es el más conocido y la base del cálculo de la huella de carbono de organización. El Scope 3 Standard y la Scope 2 Guidance lo completan en sus puntos más complejos, y el Product Standard lleva la lógica al nivel de producto.
Los alcances 1, 2 y 3
La gran aportación del GHG Protocol es la clasificación de las emisiones en tres alcances, que evita dobles contabilizaciones y da una imagen completa.
Esta clasificación se ha vuelto universal: cuando cualquier empresa, norma o regulación habla de "alcance 1, 2 y 3", está usando el marco del GHG Protocol.

El alcance 2: location-based y market-based
Un punto técnico clave es que el alcance 2 admite dos métodos de cálculo, según la Scope 2 Guidance. El método location-based usa el factor de emisión medio de la red eléctrica del territorio. El método market-based refleja los contratos de compra de energía (por ejemplo, electricidad con garantía de origen renovable).
Una empresa con un contrato 100% renovable puede tener un alcance 2 market-based muy bajo, aunque su location-based no lo sea. El GHG Protocol recomienda informar de ambos, para dar una imagen completa y evitar que las garantías de origen oculten la realidad de la red.
Las quince categorías del alcance 3
El alcance 3 es el más amplio y, a menudo, el mayor: puede superar el 70% de las emisiones totales. El GHG Protocol lo organiza en quince categorías, divididas entre aguas arriba (upstream) y aguas abajo (downstream).
Aguas arriba están, entre otras, las compras de bienes y servicios, los bienes de capital, el transporte, los residuos, los viajes de negocio y los desplazamientos de empleados. Aguas abajo se incluyen el transporte y la distribución, el uso de los productos vendidos, su tratamiento al final de su vida, o las inversiones. No todas las categorías aplican a todas las empresas: el reto está en identificar las relevantes y obtener datos fiables de la cadena de valor.

Los principios contables
El GHG Protocol se apoya en cinco principios que garantizan la calidad de la contabilidad de emisiones: la relevancia (que el inventario refleje las emisiones reales y sirva a la toma de decisiones), la integridad (incluir todas las fuentes y actividades dentro de los límites), la coherencia (usar métodos comparables en el tiempo), la transparencia (documentar fuentes, métodos e hipótesis) y la exactitud (reducir las incertidumbres en la medida de lo posible).
Estos principios son los que hacen que una huella de carbono sea creíble y comparable año tras año. Aplicarlos bien es lo que distingue un cálculo riguroso de una estimación poco fiable.
GHG Protocol e ISO 14064
Conviene situar el GHG Protocol frente a las normas ISO. La ISO 14064 es la norma internacional para la cuantificación y el reporte de gases de efecto invernadero de las organizaciones; es plenamente compatible con el GHG Protocol y, de hecho, se construyó sobre su lógica.
En la práctica, muchas organizaciones usan el GHG Protocol como marco metodológico y la ISO 14064 como referencia para la verificación. No son alternativas excluyentes, sino complementarias: el GHG Protocol aporta el método detallado y la ISO, el marco normativo verificable.
GHG Protocol, huella de carbono y reporting
El GHG Protocol es el motor que hay detrás de casi todo el reporting climático. La huella de carbono de una empresa se calcula con su marco. Los objetivos basados en la ciencia (SBTi) se fijan sobre emisiones contabilizadas según el GHG Protocol. Y normas como la ESRS E1 de la CSRD, o el RD 214/2025 español de huella de carbono, se apoyan en la misma lógica de alcances.
Por eso dominar el GHG Protocol no es un fin en sí mismo: es la base que permite cumplir, con un único sistema de datos, la huella de carbono, los objetivos climáticos y el reporting de sostenibilidad.
Para la aplicación a nivel de organización y sus obligaciones en España, consulta nuestra guía de la huella de carbono de empresa y el RD 214/2025, y para el reporting, la de los ESRS.
Errores frecuentes y cómo aplicarlo
Algunos errores se repiten al aplicar el GHG Protocol. Limitarse a los alcances 1 y 2 e ignorar el alcance 3, donde suele estar el grueso de las emisiones. Informar solo de un método de alcance 2 ocultando el otro. No documentar las fuentes y los factores de emisión, lo que impide la verificación. Y cambiar de método entre años, rompiendo la coherencia y haciendo imposible comparar la evolución.
Aplicarlo bien empieza por definir los límites de la organización, identificar las fuentes de cada alcance, recopilar los datos de actividad y aplicar factores de emisión actualizados. Una plataforma como Orki automatiza este proceso conforme al GHG Protocol, lo que fiabiliza la huella de carbono y facilita su uso para los objetivos y el reporting.
Fuentes
- GHG Protocol — Corporate Standard, Scope 3 Standard, Scope 2 Guidance. https://ghgprotocol.org — Consultado el 6 de junio de 2026.
- WRI / WBCSD — The Greenhouse Gas Protocol. https://ghgprotocol.org/about-us — Consultado el 6 de junio de 2026.
- ISO — ISO 14064 (gases de efecto invernadero). https://www.iso.org — Consultado el 6 de junio de 2026.






