El pasaporte digital de producto convertirá cada producto en una fuente de datos ambientales accesible con un simple escaneo. Será obligatorio de forma progresiva en la UE y cambiará la manera en que las empresas documentan y comunican la sostenibilidad de lo que venden.
Detrás de un código QR, el DPP reunirá información sobre materiales, reparabilidad, reciclabilidad y huella ambiental, disponible para consumidores, reparadores, recicladores y autoridades. Es una pieza clave de la economía circular europea.
Esta guía explica qué es el pasaporte digital de producto, de dónde viene, qué información contendrá, cómo funcionará, el calendario por sectores y cómo pueden prepararse las empresas.
En breve
- El pasaporte digital de producto (DPP) es un registro digital con información sobre la sostenibilidad y la circularidad de un producto, accesible mediante un identificador único (por ejemplo, un QR).
- Nace del Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR), el Reglamento (UE) 2024/1781.
- Su despliegue es progresivo y por grupos de productos; las baterías son de los primeros, seguidas de textil, electrónica y otros.
- Reunirá datos de materiales, reparabilidad, reciclabilidad, contenido reciclado y huella ambiental.
- Busca impulsar la economía circular, la transparencia y el cumplimiento normativo.
Qué es el pasaporte digital de producto
El pasaporte digital de producto es un conjunto estructurado de datos sobre un producto, almacenado digitalmente y accesible a través de un identificador único, normalmente un código QR o una etiqueta inteligente. Acompaña al producto a lo largo de su vida y permite que distintos actores accedan a la información que necesitan.
La idea es sencilla pero ambiciosa: que toda la información ambiental y de circularidad de un producto esté disponible de forma transparente y comparable, en lugar de dispersa o inaccesible. Un consumidor podrá conocer la reparabilidad; un reciclador, la composición de materiales; una autoridad, el cumplimiento normativo.
De dónde viene: el reglamento ESPR
El DPP no es una iniciativa aislada, sino una herramienta del Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR), el Reglamento (UE) 2024/1781, que entró en vigor en 2024. El ESPR amplía el antiguo enfoque de ecodiseño (centrado en la eficiencia energética) a casi todos los productos y a múltiples aspectos de sostenibilidad: durabilidad, reparabilidad, reciclabilidad, contenido reciclado y huella ambiental.
El ESPR establece el marco; los requisitos concretos, incluido el contenido exacto del DPP, se definen mediante actos delegados específicos para cada grupo de productos. Por eso el despliegue es gradual: cada categoría de producto tendrá su propia normativa y su propio calendario.
Qué información contendrá el DPP
El contenido exacto dependerá de cada grupo de productos, pero el DPP reunirá, en general, información sobre el origen y la composición de materiales, la presencia de sustancias preocupantes, la durabilidad y reparabilidad, las instrucciones de desmontaje, el contenido reciclado, la reciclabilidad y la huella ambiental del producto.
Esta información servirá a varios fines a la vez: dar transparencia al consumidor, facilitar la reparación y el reciclaje, permitir el control por las autoridades y sustentar el cumplimiento de las obligaciones de ecodiseño. La calidad de estos datos será clave, porque estarán expuestos y serán verificables.

Cómo funcionará
El acceso al DPP se hará a través de un soporte de datos físico en el producto, su embalaje o su documentación: típicamente un código QR o una etiqueta similar, vinculado a un identificador único del producto. Al escanearlo, cada usuario accederá a la información que le corresponde según su perfil.
El sistema está pensado para ser interoperable y descentralizado: los datos no estarán necesariamente en una única base central, sino accesibles mediante estándares comunes que garanticen que cualquiera pueda leerlos. Esto exige que las empresas estructuren sus datos de producto de forma normalizada desde el origen.
El calendario por sectores
El despliegue del DPP es escalonado y por grupos de productos, según el plan de trabajo del ESPR.
Las baterías van por delante gracias al Reglamento de baterías, que ya prevé su pasaporte. Para el resto, el calendario concreto se fija en los planes de trabajo y actos delegados del ESPR, de forma progresiva a lo largo de los próximos años.
Quién está afectado
A medida que avancen los actos delegados, el DPP afectará a fabricantes, importadores y distribuidores de los productos cubiertos que se comercialicen en la UE. La responsabilidad principal recaerá en quien introduce el producto en el mercado, que deberá garantizar la existencia, exactitud y accesibilidad del pasaporte.
Para muchas empresas, esto supondrá un trabajo de fondo: recopilar y estructurar datos de producto que hoy están dispersos entre proveedores, departamentos y sistemas distintos.

DPP, ACV y economía circular
El pasaporte digital de producto se nutre de datos que, en buena parte, proceden del análisis de ciclo de vida: composición de materiales, huella ambiental, reciclabilidad. Una empresa que ya realiza ACV de sus productos tiene mucho camino avanzado para alimentar su DPP.
Además, el DPP es una palanca de economía circular: al hacer accesible la información de materiales y desmontaje, facilita la reparación, la reutilización y el reciclaje, en línea con otras normas como el PPWR de envases. Es una pieza más de un marco que empuja a diseñar productos pensando en toda su vida.
Para los datos que alimentan el pasaporte, consulta nuestras guías del análisis de ciclo de vida (ACV) y del PPWR de envases.
Beneficios y retos
El DPP ofrece beneficios claros: transparencia, diferenciación para los productos más sostenibles, cumplimiento normativo y apoyo a la circularidad. Pero también plantea retos: estructurar datos hoy dispersos, garantizar su exactitud y actualización, coordinar a toda la cadena de suministro y proteger la información comercial sensible.
Las empresas que se adelanten convertirán el reto en ventaja: tener los datos de producto bien organizados será cada vez más una condición para competir en el mercado europeo.
Errores frecuentes y cómo prepararse
El principal error es esperar a que el acto delegado del propio sector sea obligatorio para empezar, cuando el trabajo de datos lleva tiempo. Otros errores: infravalorar la dependencia de los datos de proveedores, no normalizar los datos de producto y tratar el DPP como un mero requisito de etiquetado en lugar de un sistema de información.
Para prepararse, conviene seguir el calendario del ESPR para el propio sector, inventariar y estructurar los datos de producto (materiales, huella, reparabilidad, reciclabilidad), reforzar la recogida de datos en la cadena de suministro y apoyarse en el ACV ya existente. Una plataforma como Orki ayuda a estructurar y fiabilizar esos datos de producto, base del futuro pasaporte digital.
Fuentes
- EUR-Lex — Reglamento (UE) 2024/1781 (ESPR). https://eur-lex.europa.eu — Consultado el 6 de junio de 2026.
- Comisión Europea — Ecodesign for Sustainable Products Regulation y Digital Product Passport. https://commission.europa.eu — Consultado el 6 de junio de 2026.
- EUR-Lex — Reglamento (UE) 2023/1542 (baterías, pasaporte de baterías). https://eur-lex.europa.eu — Consultado el 6 de junio de 2026.






